Publicado por
Acinea
en
15:29
1 comentarios
lugar virtual para nostalgicas irremediables de zamorano, 9
De tantos hombres que soy, que somos,
no puedo encontrar a ninguno:
se me pierden bajo la ropa,
se fueron a otra ciudad.
Cuando todo está preparado
para mostrarme inteligente
el tonto que llevo escondido
se toma la palabra en mi boca.
Otras veces me duermo en medio
de la sociedad distinguida
y cuando busco en mí al valiente,
un cobarde que no conozco
corre a tomar con mi esqueleto
mil deliciosas precauciones.
Cuando arde una casa estimada
en vez del bombero que llamo
se precipita el incendiario
y ése soy yo. No tengo arreglo.
Qué debo hacer para escogerme?
Cómo puedo rehabilitarme?
Todos los libros que leo
celebran héroes refulgentes
siempre seguros de sí mismos:
me muero de envidia por ellos,
en los filmes de vientos y balas
me quedo envidiando al jinete,
me quedo admirando al caballo.
Pero cuando pido al intrépido
me sale el viejo perezoso,
y así yo no sé quién soy,
no sé cuántos soy o seremos.
Me gustaría tocar un timbre
y sacar el mí verdadero
porque si yo me necesito
no debo desaparecerme.
Mientras escribo estoy ausente
y cuando vuelvo ya he partido:
voy a ver si las otras gentes
les pasa lo que a mí me pasa,
si son tantos como soy yo,
si se parecen a sí mismos
y cuando lo haya averiguado
voy a aprender tan bien las cosas
que para explicar mis problemas
les hablaré de geografía.
Pablo Neruda, "Muchos somos", Estravagario.
De tantos hombres que soy, que somos, no puedo encontar a ninguno:se me pierden bajo la ropa, se fueron a otra ciudad...
Y, así, en esas ciudades, voy perdiendo unos yos y encontrando otros. Tiene gracia pensar en un VIAJE, así con mayúsculas, en EL viaje, como instrumento para encontrarse a uno mismo.
No me arrepiento del camino que he escogido, simplemente a veces me gustaría también poder escogerme porque a veces los yos que pierdo no son los que quiero perder, ni los yos que encuentro son los que quiero encontrar. ¿Cómo puedo rehabilitarme?
No era por ponerme melancólica, aunque bueno, ya me conocéis..:)
Un abrazo enorme a mis nostálgicas irremediables.
Publicado por
Anónimo
en
15:19
0
comentarios
Podría decíroslo por teléfono, email, etc. pero estoy tan nerviosa y contenta que me da miedo hablar del tema... Pues sí, que finalmente me han dado lo de la estancia en Bérgamo, y que si todo va bien allí estaré desde septiembre... y quiero que vengais toditas todas de visita, mando dos fotos, la primera de cuando estuve allí, y la segunda de como me la imagino ahora, como una nebulosa futura, jeje. Tb va el poema de keats para hacer un blog cada vez mas loco y cosmopolita jajajaj:
Publicado por
claraimcanton
en
17:59
2
comentarios
¿hayalguien ahi¿?¿? Está esto abandonado, en fin, he decidido poner un poema de Benedetti sobre los estados de ánimo porque precisamente, en estos momentos no sé dónde lo he dejado. Pero espero recuperarlo este finde con la llegada a tierras leoninas de Claruchi donde se le cantará cumpleaños feliz (en alemán como a ella le gusta) y jugaremos a muchas cosas... yuju!! y también este poema para animar a Tefi, que no sabemos si utlizará el boli para amenazar a Marina o para escribir sobre Chomsky. Y también, un poema lanzado a modo de pregunta sobre Blanca. ¿Estás todavía entre nosotros? ¿Cómo está tu ánimo? El mío pronto estará cerca del tuyo, sabré cuánto de cerca exactamente cuando la cruel burocracia decida comunicarlo,a mi y alos 3000 opositores-manada. Y a Clara la irlandesa, como en realidad es gallega no pregunto que me contesta con otra,jejej.. que no boba, que espero que todo te vaya bien por esas tierrillas y que en cuanto pises suelo patrio te espero o voy, eso es todo hablarlo y hacerlo a lo loco, Un besín a las cuatro,lascivo, con lengua si fuera necesario, aunque rompa con el marco poético de este nuestro blog. Y que nos vemos pronto.
Toda vuestra
Y ahora el poema:
Mario Benedetti
Estados de ánimo
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Publicado por
Acinea
en
20:39
2
comentarios
Por la blanda arena que lame el mar
tu pequeña huella no vuelve más,
un sendero sólo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas llegó
hasta la espuma.
Sabe Dios qué angustia te acompañó,
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto de las
caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
la caracola.
Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el pecho y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.
Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral,
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.
Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz,
y si llama él no le digas que estoy, dile que
Alfonsina no vuelve.
Y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.
Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.
Publicado por
Acinea
en
14:09
0
comentarios
Bueno, con motivo del examen de lingüística de Estefanía, para que apruebe locamene, así como por los recuerdos, y como homenaje (que me extraña que no lo haya hecho otra) al gran Calamaro y a sus rimas inolvidables...
Publicado por
claraimcanton
en
10:59
4
comentarios
La canción es preciosa y ver a Julián López tocando merecia un post...
Publicado por
Campanilla
en
19:37
2
comentarios
Publicado por
Acinea
en
20:42
2
comentarios
"Inside the snow globe on my father's desk, there was a penguin wearing a red-and-white-striped scarf. When I was little my father would pull me into his lap and reach for the snow globe. He would turn it over, letting all the snow collect on the top, then quickly invert it. The two of us watched the snow fall gently around the penguin. The penguin was alone in there, I thought, and I worried for him. When I told my father this, he said, "Don't worry Susie; he has a nice life. He's trapped in a perfect world."
Alice Sebold, The Lovely Bones
Publicado por
Anónimo
en
15:34
0
comentarios

¿CÓMO SERÉ...
¿Cómo seré
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
Publicado por
Acinea
en
22:47
1 comentarios