miércoles, 30 de enero de 2008




La canción es preciosa y ver a Julián López tocando merecia un post...

miércoles, 23 de enero de 2008

LA BUROCRACIA

Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla.En medio del patio de ese cuartel, había un banquito. Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sabía por qué se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería.Y así siguió siendo hasta que alguien, no sé que general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recién pintado, para que nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.
Eduardo Galeano (El libro de los abrazos)

lunes, 21 de enero de 2008

Snow globe

"Inside the snow globe on my father's desk, there was a penguin wearing a red-and-white-striped scarf. When I was little my father would pull me into his lap and reach for the snow globe. He would turn it over, letting all the snow collect on the top, then quickly invert it. The two of us watched the snow fall gently around the penguin. The penguin was alone in there, I thought, and I worried for him. When I told my father this, he said, "Don't worry Susie; he has a nice life. He's trapped in a perfect world."

Alice Sebold, The Lovely Bones

sábado, 12 de enero de 2008

Ángel González



¿CÓMO SERÉ...

¿Cómo seré
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.