miércoles, 28 de mayo de 2008

Estados de ánimo de Benedetti y anotaciones sobre las siesas del blog

¿hayalguien ahi¿?¿? Está esto abandonado, en fin, he decidido poner un poema de Benedetti sobre los estados de ánimo porque precisamente, en estos momentos no sé dónde lo he dejado. Pero espero recuperarlo este finde con la llegada a tierras leoninas de Claruchi donde se le cantará cumpleaños feliz (en alemán como a ella le gusta) y jugaremos a muchas cosas... yuju!! y también este poema para animar a Tefi, que no sabemos si utlizará el boli para amenazar a Marina o para escribir sobre Chomsky. Y también, un poema lanzado a modo de pregunta sobre Blanca. ¿Estás todavía entre nosotros? ¿Cómo está tu ánimo? El mío pronto estará cerca del tuyo, sabré cuánto de cerca exactamente cuando la cruel burocracia decida comunicarlo,a mi y alos 3000 opositores-manada. Y a Clara la irlandesa, como en realidad es gallega no pregunto que me contesta con otra,jejej.. que no boba, que espero que todo te vaya bien por esas tierrillas y que en cuanto pises suelo patrio te espero o voy, eso es todo hablarlo y hacerlo a lo loco, Un besín a las cuatro,lascivo, con lengua si fuera necesario, aunque rompa con el marco poético de este nuestro blog. Y que nos vemos pronto.

Toda vuestra
Y ahora el poema:

Mario Benedetti
Estados de ánimo


Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

sábado, 3 de mayo de 2008

Por la blanda arena que lame el mar
tu pequeña huella no vuelve más,
un sendero sólo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero sólo de penas mudas llegó
hasta la espuma.

Sabe Dios qué angustia te acompañó,
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto de las
caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
la caracola.



Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?

Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el pecho y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral,
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado,
y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.



Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz,
y si llama él no le digas que estoy, dile que
Alfonsina no vuelve.
Y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.

Te vas Alfonsina, con tu soledad.
¿Qué poemas nuevos fuiste a buscar?

Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y te está llamando.
Y te vas hacia allá, como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.