Es horrible darse cuenta de que eres, en parte, mucho de lo nunca quisiste ser. Domas a tus demonios, y justo cuando crees que ya están listos para hacer su función, las piruetas que les mandaste, se ríen y amenazan al público. Y sólo puedes llorar. Es entonces cuando se aprovechan, te dominan, te asustan a ti, y a quien te rodea, y tardan unos días en irse. Eso es todo, pero esta vez parece que se resisten más y han tomado mi mano izquierda. Esto en principio no debería ser grave, nunca he sido zurda. Eso sí, debo mantener la mano bien controlada, porque a la mínima intenta mofarse de mi guardia, e intenta llegar hasta la cara, donde va directa a los ojos, intentando lastimarlos para sacar la lágrima. Parece que es todo lo que quieren, los demonios. Sacar la lágrima. Y uno tiene que andarse con mucho cuidado, porque no paro de pensar qué pasaría si llegan a la mano derecha...
5 comentarios:
que bueno y angustioso y que nerviosa me ha puesto... ¿es suyo?
¿Te ha gustado?Qué ilusión! Propongo inaugurar la ya consensuada sección con nuestros escritos...Pero nuse cómo se hace...
Me ha encantado... pero lo de la sección no tengo ni idea de cómo se hace... tú no tienes a un B.Gates en casa?que colabore, joer... Pues si que podíamos empezar a poner cosillas
muy bueno, me ha gustado mucho.
a ver si ponemos nuestras cosicas!!
Publicar un comentario