martes, 30 de enero de 2007

ANXO

Volver a casa ha sido algo extraño. No hacía ni tres semanas que me había ido, y aún así, volver fue extraño. Pero tenerte entre mis brazos borró todo sentimiento negativo. No hay palabras para describir esa sensación. Fue algo más que ternura. Casi no me atrevía a acariciarte. Una cosa tan pequeña... Eras el centro de atención y eso a ti parecía no importarte. Te limitabas a dormir y a apretar el dedo de quien cogiera tu manito...Y comprendí por qué al entrar en tu casa se respiraba esa felicidad... Bienvenido, Anxo.

No hay comentarios: